Ava Davis.
Yo estaba allí, con la mirada dolida y el rostro enrojecido,había llorado mucho.
Incapaz de creer lo que me estaba pasando, parecía más una pesadilla.
Mis piernas se movían sin rumbo, una tensión incomprensible llenaba el aire a mi alrededor.
Me sentía atrapada entre la ira y la confusión, atrapada como si mi propia mente estuviera encerrada en una prisión.
Había cosas que nunca imaginé que diría o haría, pero todo había cambiado desde la noche que Liam, decidió creer en las pala