Liam Jones.
—¿Por qué tanta prisa, Celso? —Él empezó a temblar a medida que me acercaba.
—Alfa, Liam. Yo solo..
La palidez de su rostro era una muestra clara de que ocultaba algo.
Me acerqué y a él se le cayó el celular de las manos.
—Beta Luis; lleva las maletas adentro, que Celso y yo tenemos que hablar —Dije, mientras recogía el teléfono del suelo.
Luis asintió en silencio y obedeció mi orden, Celso salió corriendo despavorido, pero yo lo alcancé y lo tomé del cuello.
—¿Por qué huyes cobarde