85. De vuelta
85
Magnus
El mundo volvió a mí en capas.
Primero, el murmullo de voces suaves. Luego, el aroma del bosque filtrándose por la ventana entreabierta. Y finalmente, su presencia.
Eva.
La vi entrar. Caminaba con ese andar ligero que adoptaba cuando intentaba no hacer ruido, como si pudiera engañar mis sentidos, como si pudiera esconderme algo.
No hablaba. No lloraba. Pero sus ojos...
Sus ojos estaban más llenos que de costumbre.
Se acercó a la cama, pensó que dormía aún. Me tomó la mano, la suya tib