7. Las cadenas se oxidan por dentro.
Narra Lorena.
Hay noches que se sienten como una cuerda tensa sobre la garganta.
No importa cuán alto camines, sabés que un paso en falso te va a partir el cuello.
Esta noche es así.
El departamento está oscuro cuando salgo. Me dejo el maquillaje puesto, el escote lo suficientemente marcado como para no parecer desesperada pero sí convincente. Las medias me ajustan como un secreto. No soy tonta: sé qué efecto tengo. Y sé lo que quiero sacar de eso.
Ruiz cree que me está moviendo como una pieza.