245. El espejo de las bestias.
La ciudad está podrida, pero huele distinta cuando tenés miedo.
Hace días que no duermo bien. El teléfono suena en horarios que no deberían existir. Mensajes sin número, frases sin sentido. Códigos. Nombres muertos. Referencias al pasado que nadie debería recordar.
Hoy amaneció con la noticia de un nuevo cadáver.
Ricardo “el Viejo” Méndez. Un prestamista de mierda que me negó apoyo cuando más lo necesitaba. Lo encontraron en su departamento, atado a una silla, con la lengua cortada y enterrada