Capítulo 39. Solo sarcasmo.
Johan cubrió su cuello cuando llegó a la casa en donde vio a su madre junto a Luisa. Saludó brevemente a ambas mujeres, sonriendo por inercia con algunos comentarios, pero en cuanto pudo marcharse no dudó en hacerlo.
La camisa tenía labial, la piel del torso le ardía con las uñas que habían dejado marcas, por lo que luego de darse una ducha se colocó antiséptico con un bastoncillo. Apenas alcanzó a ponerse la camisa cuando escuchó a su padre atravesar la puerta.
—Hablando con todos llegamos a