Capítulo 142. Severidad elegante.
Como si fuera alguna convención que tenía como finalidad encender la curiosidad de muchos, se pudo ver la llegada de algunos Crown más, quienes hicieron que Salomé se preguntara lo que estaba pasando.
Aun así se reservó preguntas. No podía dejar libre la inoportuna indiscreción.
—¿Ese no es tu suegro? —al escuchar a Vito, Salomé observó al instante hacia la entrada, con la puerta giratoria, donde aparecieron dos hombres que llevaban los años con una dignidad que incluso intimidaba. Aaron y Mar