Capítulo 143. Agobio.
—Precisamente cuando me entero de estas cosas es que la estupidez humana no dejará de sorprenderme.
La voz de Elías retumbó en la sala común, sus pasos sugerían prisa y hasta la temperatura descendió en el momento que sus ojos se deslizaron por el entorno.
Tobías Müller muerto. Por increíble que pareciera, se lo esperaba. Se imaginó que uno de ellos iba a morir, aunque creyó que sería la mujer joven que no entendía que hacerse la digna ahora no cambiaría nada. Quien rata es, rata se muere.
S