Capítulo 110. Azul profundo.
Salomé bajó a desayunar con la sonrisa que no pudo borrar, a pesar de que trató de ocultarlo la emoción se desbordaba por sus pupilas haciendo imposible que el resto no notara que estaba feliz por la visita del hombre que bajó con el teléfono en la mano, mientras Shade le hablaba sobre las tácticas de vigilancia que implementaban en ese lugar.
Él simplemente asentía, sin dejar de escribirle a Isla para que resolviera lo que se había desequilibrado con su ausencia.
—No son las cinco de la maña