Capítulo 109. Alcanzable.
Una sonrisa abordó la boca de Salomé cuando el candidato le extendió la mano indicando que quería caminar.
—Fueron muchas horas de viaje.
—¿Necesitas estirar las piernas?— sacudió la arena de sus manos.
—Algo así— él sacudió la camisa. Era claro que odiaba tener calor, y con esa camisa por supuesto que la sentía mucho más que ella.
Decirle que se la quitara se escucharía extraño, y no quiso crear esa incomodidad en ese instante. Solo rió al verlo fastidiado, inconforme, pero sin menc