LIAH
El corazón me latía tan rápido que se me quería salir, no sé qué tiene este hombre que me pone tan nerviosa e irritante. Pero, sus ojos, ese par, tenían algo en particular que hacía que mi ser se estremeciera.
—Te quedaste pensativa, ¿estás pensando en decirme quién soy?—Lo aparto una vez que vuelvo a mis sentidos.
—Si no sabe usted, menos yo. Y no se acerque tanto, soy una mujer comprometida y esto no está bien.
Su mirada y actitud cambiaron de una manera tan brusca y molesta, que se pudo