Liah
Entramos a la tienda y mi tía se sorprendió al vernos juntos, al igual que Myla y Carlos.
—Hola mi niña.
—¿Cómo está, señora Míriam? —pregunta Demetry
—Estado mejor. ¿Qué haces por aquí?
—Me lo encontré en la calle, y me acompañó hasta aquí—mencioné bajo esa mirada de que iba a ahorcar a Demetery.
—¿¡Qué rayos hacen ustedes juntos!? —dice Emma al vernos.
—Hola, Emma. Siempre tan amable.
—Créeme soy amable. —Me observa y niego. —Estás vivo.
—¡Emma!—Le grita mi tía.
—No hay problema, después