LIAH
Después de la reunión con uno de los trabajadores del señor Koller, llamo a Emma para terminar de arreglar unos asuntos para el evento porque la persona que quiso dañar al amargado no va a venir a arruinar mi trabajo.
—¡Ya estoy ajustando algunos detalles!— Responde Emma, una vez que me contesta. —¿Pudiste comunicarte con el amargado?
—No le digas de esa manera, y sí. Está bastante furioso, pero no con nosotros.
—No tendría por qué, ¿y ya sabe quién lo hizo?
—No, pero sea quien sea, v