Cuando el juez regresó, todos se pusieron de pie en un silencio denso que parecía contener la respiración colectiva.
El juez se acomodó las gafas con un gesto lento, respiró hondo y habló con una voz grave que se alzaba firme en medio de la tensión.
—Tras deliberar y revisar las pruebas presentadas, este tribunal declara al señor Luciano Moreau culpable de los delitos de homicidio premeditado, encubrimiento, falsificación de informes forenses, falsificación de fi