Mamá los ama.
En el vestidor de la mansión Delcourt, Sara se contemplaba en el espejo, sus dedos temblorosos jugando con el borde de la blusa color marfil que había elegido.
El reflejo frente a ella parecía el de otra mujer, una que debía mentir, traicionar y sobrevivir en un mundo donde la verdad era un lujo que no podía permitirse.
Su corazón golpeaba con violencia, cada latido un recordatorio de lo peligrosa que era su misión y de lo mucho que estaba en juego.
Ese día no solo debía entrar a la casa de Luc