Adoratta
Las confesiones pueden ser peligrosas si no sabes con quién tratas…
Milena me observa como si fuera una cosa rara, realmente no fui yo quien comenzó la pelea, fue ese tipo gigante de cabellos rubios que intentó tocarme y al no dejarme me llamó zorra.
No puedo entender por qué las personas ofenden de esa manera, existen chicas a quienes no nos gusta el término y menos que nos llamen de ese modo.
—¿Qué haremos contigo niña? —me encojo de hombros al pensar que estaba hablando de mí y des