Aunque no quería dejarla ir, ¿por qué se empeñaba en arruinarlo todo? Ahora estaba en un callejón sin salida, ¡vaya!
Después de la visita de Mateo ayer, la casa había quedado hecha un desastre. Lucía, tras su partida, hizo una limpieza a fondo. Viendo que ya era tarde, decidió no ir a la biblioteca y se quedó en casa haciendo dos series de ejercicios, terminando así su repaso del día.
Para la cena, se preparó dos sándwiches, pero no se los terminó, quedando bastante. Cuando terminó de limpiar la