Capítulo 34: Vigilancia. II
«Ella no va a ser tuya.»
«Ella no va a ser tuya.»
Aquello era una frase que se repetía constantemente en la mente de Damian, un pensamiento peligroso y letal, volvió a tomar la fotografía donde Erika sonreía levemente junto a Alessandro y la arrugó entre sus dedos con furia contenida.
—Asegúrense de que se sienta observada —ordenó con una sonrisa oscura—. Pero sin que lo note directamente. Quiero que comience a sentirse incómoda, que sienta que hay algo fuera de lugar. Que tenga la sensación de