Capítulo 35: Advertencia.
El sonido la sacó de su ensimismamiento.
Un ruido seco.
Un golpe contra la puerta de su departamento.
Erika levantó la cabeza de golpe, su cuerpo entero paralizado. Su corazón martilleó en su pecho cuando escuchó otro sonido, esta vez más claro: el chirrido de la manija girando lentamente.
Su mente tardó un par de segundos en reaccionar. Alguien estaba intentando entrar.
Con manos temblorosas, agarró su teléfono y, sin hacer ruido, se acercó a la pantalla donde podía ver las grabaciones de las