Mundo de ficçãoIniciar sessãoÁlvaro se paseaba nervioso en su oficina, llevaba dos días sin saber de Sarah y hoy era el día que debía volver a control para empezar a pisar con su bota de yeso. ¿La llevaría Sebastián o no le importaría? Estaba preocupado. Ni siquiera sabía si estaban juntos. O si la había golpeado nuevamente.
Tomó el teléfono y marcó el número de su mamá.
—Mamá, ¿puede







