Mundo ficciónIniciar sesiónDespués del control médico, Álvaro llevó a Sarah a su propia casa, no la dejaría sola en su departamento a expensas de Sebastián. No después de tratarla como lo hizo. Aunque su mente disparaba en dos sentidos completamente opuestos, ambas direcciones le decían que era mejor tenerla en su casa.
—Yo no quiero molestar —dijo Sarah antes de bajar del auto al llegar a la hermosa casa, ubicada en Vitacura.
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