Capítulo 52 ¡Olvido a su hijo!
Ricardo condujo a Arabella a una lujosa joyería en el mismo Centro Comercial, un empleado los recibió y los atendió personalmente, ella se quedó encantada cuando escucho que él le pidió al empleado un juego de anillos para una pareja recién casada.
Les mostraron y probaron varios modelos de argollas matrimoniales que les gustaron a los dos—Ricardo…esas son argollas de matrimonio, nosotros estamos casados ante un registro—sintió la obligación de decirle
—Lo sé,