Luego de cuatro inevitables y desgastantes escalas aéreas, David de las Casas finalmente vislumbró al imponente CEO alemán y a su impecable escolta de seguridad esperándolo en el vestíbulo del aeropuerto internacional. El encuentro del presidente de Iwia con sus aliados estratégicos europeos lo llenó de una profunda emoción y de un orgullo que hacía meses no experimentaba. Su presencia en las galas del viejo continente, aunque silenciosa y diplomática para no desviar la atención de los anfitrio