CAPÍTULO 27
MONSERRAT
La mañana estaba más luminosa de lo habitual, o al menos yo la sentía así. Quizás era la emoción del viaje familiar lo que me tenía con esa energía que hacía que hasta el doblar la ropa pareciera una tarea alegre. Estaba en mi habitación, frente a la cama cubierta de prendas, neceseres, y un par de zapatos que no terminaba de decidir si llevar o no.
Me encantaba ese momento previo a las vacaciones: el de organizar cada cosa, prever detalles y acomodar con paciencia. Mientr