CAPÍTULO 12
JULIAN
Nunca había sentido algo así. Me costaba admitirlo incluso frente a mí mismo, pero estaba celoso. Ver a Monserrat con alguien más, imaginarla bailando con Juan, riéndose con él como lo hace conmigo… me revolvía el estómago. Supongo que me confié. Nunca pensé que alguien más pudiera fijarse en ella, y mucho menos que ella pudiera decir que sí.
Claro que ahora sé que me equivoqué.
Después del desayuno quise escribirle, invitarla a pasar un rato juntos, pero recordé que hoy era