CAPÍTULO 103
MONSERRAT
Han pasado dos meses. Dos meses eternos. Dos meses en los que la vida nos cambió por completo.
Podría decir que fueron duros, y lo fueron, pero también tranquilos en cierta forma porque estuvimos juntos casi todo el tiempo. Yo me aferré a cada mínima señal de mejoría, como si fueran destellos de esperanza que se me escapaban entre los dedos.
Hace un par de semanas, los resultados de los estudios de Ignacio mostraron valores un poco mejores. Sonreímos como niños, celebram