—He pedido vacaciones en el hospital.
Su padre la miró con expresión de perplejidad.
—¿Vacaciones, hija? ¿Te sientes mal?
—No. He pensado que sería lo mejor estar cerca mientras Marco esté aquí.
—Ah, ya veo.
Estaban en el despacho de su padre en la mansión, bebiendo unas cervezas juntos.
—¿Temes que él pueda poner a Vicky en tu contra?
Ella jugueteó con el cuello de su vestido nerviosamente.
—No lo sé. No conozco las intenciones de Marco.
—Comprendo.
—Además, en unos días Vicky saldrá