Aunque Arthur le había asegurado que no había ningún problema en que se quedara un tiempo más, después de todo la pierna aún le fallaba y podría sufrir un accidente si se iba a vivir solo, Marco no soportaba quedarse un día más en la mansión Stevens.
Hizo un par de llamadas, necesitaba contratar una ama de llaves para que le mantuviese limpio el apartamento que se acababa de comprar, que le hiciera la colada, y ya de cocinar se encargaría él si tenía ánimo.
Sheila y él no habían conversado sob