La cumpleañera había desaparecido y ya era la hora de picar el pastel. Marco notó que la puerta de atrás estaba abierta y se asomó, sospechando que tal vez la había utilizado como vía de escape.
—Hace un par de días me llamó. Me dijo que quería hacer algo especial por tu cumpleaños. ¿Estás segura de que es el mismo ogro del que tanto te quejabas?- oyó que preguntaba Marissa.
—Lo es, sin embargo aparenta querer enmendarse.
Marissa se movió nerviosamente.
—¿Estás completamente segura de que so