No sé si dijo algo más, porque, a decir verdad, sólo soy consciente del momento preciso en que corté la llamada.
El teléfono me tiembla en las manos y debo hacer ejercicios respiratorios para poder recomponerme.
Iba a llegar.
Tarde o temprano esto iba a pasar, pero nunca pensé que escucharle de nuevo la voz me fuese a remontar otra vez a mis ocho años.
Aprieto los dientes al punto de hacerlos rechinar, y me tenso alcanzando el clímax de la crispación; tanto así que la cabeza me palpita y mi boc