SERA
Han pasado dos días desde que Damián me estampó un beso en los labios. Dos días desde la última vez que lo vi y dos días en los que no me he podido sacar sus mágicos labios de la cabeza.
—¿Será? —llamó Luca en voz alta, haciéndome levantar la mirada de golpe—. ¿Estás bien? —preguntó preocupado. Parpadeó un par de veces—. Llevo unos segundos llamándote —explicó. Ahogué un gemido. Damián y sus malditos labios. Sonreí y le asentí.
—Estoy bien, Luca, gracias —dije mientras le señalaba la silla