DAMIAN
El zumbido de mi teléfono me hizo levantar la vista de la laptop por primera vez desde la mañana. Lo tomé y miré la pantalla.
Matteo: Está bien, Jefe.
Dejé el teléfono y volví al trabajo. No le pregunté por ella y tampoco quería saberlo. La última vez que la vi fue después de la reunión con su madrastra y parecía estar perfectamente, o al menos mejor de lo que me imaginaba. De pronto, tomé un expediente y lo revisé; era de Jacob.
Vincenzo estaba planeando montar un negocio de armas y se