—Bueno. Tengo un papel para ti. Necesito que vengas a Novopolis en cuanto pases el examen de admisión.
—Muy bien. De hecho, voy a aplicar a la Universidad Nacional de Novopolis.
Alina estaba convencida de que esa cara de Nely, encantadora y con cierto temple, era la Susana Riveros que se salía de las páginas. El problema ahora era otro: ¿dónde estaba ese muchacho rebelde y desatado, Damián Vela?
Mientras le daba vueltas, Isabel comentó:
—En Novopolis hay un montón de familias de dinero, y hered