La noche avanzó. Todos estaban en la piscina cuando llegaron las estríperes. El espectáculo fue divertido, lleno de color y coreografías sugerentes. Los chicos silbaron y bromearon. Charly, para entonces, estaba visiblemente ebrio, pero aún contenido.
Después de que se marcharan, la fiesta continuó. Nick abrazó a Isabella por detrás mientras miraban las estrellas. — ¿Estás feliz, mi reina? —preguntó, sus labios rozando su oreja.
—Mucho —susurró ella, recostándose en su pecho—. Tan feliz que cas