Una hora más tarde, la fiesta había terminado. Los últimos invitados habían abandonado la mansión Moretti. Los acordes de la orquesta se extinguieron como brasas bajo la nieve, y las luces exteriores se apagaban una a una, como si alguien se negara a dejar que la noche continuara ardiendo.
En la escalinata principal, Nick se despedía de Charly y Giorgio. Su rostro era una máscara de cortesía. Nada más.
Carter, siempre el centinela, estaba a su lado. Junto a ellos, Arthur, John y Roger, como som