La ciudad temblaba con anticipación.
Esa noche se celebraba la entrega anual de los Premios Visión Empresarial, un evento reservado para figuras influyentes, altos ejecutivos, medios selectos y viejos imperios disfrazados de filantropía. Una alfombra negra cubría la entrada al salón de cristal del Edificio Arkan, donde las luces y las cámaras se repartían entre aduladores y depredadores.
Pero entre todo el brillo… nadie esperaba lo que estaba a punto de suceder.
Una semana antes…
—¿Quieres usar