Jasemin
Mis ojos se abrieron cuando escuché los pasos en la habitación; no dudé en levantarme, pero ya estaba acostumbrada a esto.
Era la misma hora, lo mismo todas las mañanas desde la boda.
Definitivamente el primer mes como reina pasó más rápido de lo que imaginé, no porque fuera fácil, sino porque no me dejaron detenerme demasiado a pensar.
Malek me llevó a su mundo sin pedirme permiso, y se encargó de eso.
Me llevaba con él a casi todo: reuniones cortas, audiencias con nobles, encuentros c