JaseminMi voz se sostuvo, aunque por dentro todo era un caos que no lograba nombrar.Malek no respondió de inmediato, solo me observó en silencio, como si evaluara el peso de mis palabras, como si quisiera escarbar más allá de mi rostro, como si supiera que decir eso… me estaba costando demasiado.Entonces asintió.—Haz que valga la pena —dijo.Tragué saliva, sentí que algo se anudaba en mi estómago, pero no bajé la mirada, solo respiré y fue entonces cuando lo dije:—Gracias… rey Malek —susurré con educación, con respeto… y con todo el desconcierto que se me acumulaba en la garganta.Él dio un paso más cerca y, sin anunciarlo, tomó mi mano.No con ternura, sino con autoridad y decisión.—A partir de ahora —dijo con voz profunda—, solo Malek.Me quedé quieta, con el corazón temblando en la punta de los dedos, y no respondí, no podía. No entendía qué parte de mí acababa de temblar por dentro: si la niña que estaba asustada… o la mujer que comenzaba a entender en qué infierno acababa d
Ler mais