Jasemin
La celebración ocurrió alrededor de mí… pero no conmigo.
Las voces eran un murmullo constante y las risas un ruido lejano, los brindis eran palabras que no lograban atravesar del todo la bruma que tenía en la cabeza. Veía bocas moverse, manos alzarse, copas chocar, pero todo parecía amortiguado, como si yo estuviera detrás de un cristal grueso.
Solo reaccioné cuando vi a mi hermana frente a mí y el caos que había tenido mi casa días atrás, ya no recuerdo cuántos, volvieron de golpe.
Ama