Capítulo 118. Nadie vuelve ileso.

La noche había terminado de asentarse en la casa cuando Shun se refugió en su habitación. No era tarde, pero el día le pesaba en el cuerpo. No había prisa en sus movimientos, solo ese cansancio leve que queda después de un día emocionalmente largo, cuando el cuerpo busca quietud más que sueño.

Se había recostado contra el cabecero, con la espalda apoyada en las almohadas y las piernas cruzadas de manera distraída sobre el colchón. Sostenía un libro abierto entre las manos, aunque leía a medias:
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP