Pasaron bastante tiempo en esa área y luego en la de impresión. El suficiente como para que Vera se encargara del favor que le habían pedido por la mañana.
—¿Quieres un café? —preguntó Logan a la chica.
—Sí me apetece, pero al parecer Vera estaba bastante ocupada, ni siquiera estaba en su lugar. ¿Quién podrá traerlos?
Eso le pareció extraño a Mónic; la pequeña era demasiado eficiente como para alejarse de su puesto a menos que tuviera algo más importante que hacer.
—Vamos nosotros hasta la cafe