A la mañana siguiente, ambos despertaron de una de las mejores noches de descanso que habían tenido en los últimos días. Durmieron profundamente y se sentían relajados.
Por fortuna era sábado, y no tenían que ir a la editorial. En cambio, tenían otras cosas a las cuales asistir, como lo era el funeral de Tessa Barnes.
Cuando bajaron a desayunar, Chelsea ya estaba en el comedor y ellos la acompañaron. Desayunaron en silencio, respetando lo que la muchacha estaba sintiendo. Ya estaba vestida para