Capítulo 62: Tú me pagarás, pero de otra manera.
Mientras todo aquel drama se desarrollaba en Portugal, en Nueva York, las cosas parecían irse acomodando poco a poco para Liliana, quien con el paso de los días iba bajando la guardia y comenzaba a confiar en que no se trataba de una treta de su padre.
- Se ve que te gusta Dominus… -escuchó Liliana, una voz gruesa y masculina pero elegante.
Liliana volteó a donde provenía aquella voz y se topó con el hombre de sus sueños literalmente.
- E… Eres, tú… -dijo Liliana tartamudeando con nerviosismo.
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