Todo el camino, Liliana iba ida, no miraba a nadie, no porque fingiera, en esta ocasión, ella realmente iba pensando en cómo hacer para salir de ahí.
- Señorita, llegamos al tocador, ¿Necesita ayuda? -pregunto la chica con fingido interés.
- ¿Eh? ¡No! Yo puedo sola… -Respondió Liliana, incómoda ante la situación.
Liliana entró al baño, llevaba un bolso vació, en realidad solo lo había tomado por costumbre, pero no tenía nada dentro. La joven se sentó en el retrete y por un momento se dijo a sí m