Theo y Anya llegaron puntuales a un sencillo restaurante que conocía muy bien al trio de amigos.
En este lugar, habían quedado grabados momentos de felices y tristes. Hoy ya no estaban los tres, aunque las circunstancias habían cambiado, pues ya no eran los mismos tres, ahora eran cinco.
Anya estaba hecha un manojo de nervios, pues en breve, volvería a ver a su vieja y mejor amiga, la cual, había sido su pilar en aquellos momentos en que ella necesitaba de alguien en quien confiar.
Tan pronto co