--- 4 meses después ---
Era la 1:00 am cuando el móvil de Theo sonó, la voz de Heinrich, lleno de orgullo, se pudo escuchar del otro lado de la línea.
- ¡Nació, Theo! ¡Ya nació y es la bebé más hermosa que puede haber!
- ¿Heinrich? ¿Cómo? ¿A qué te refieres? -dijo Theo aun adormilado.
- ¡Mi hija, tonto! ¡Mi hija! ¡Acaba de nacer! ¡Dayana y Sienna! ¡Están aquí, conmigo y están bien! -dijo el hombre lleno de orgullo y lágrimas en los ojos.
- ¡Heinrich Meisel! ¿En qué momento pensabas decirme que i