- ¿Quién demonios se cree ese tal Meisel? -dijo Darla llena de molestia. - ¿Acaso no sabe que soy una modelo de renombre? ¿Acaso no se tomó el tiempo para leer mi hoja de vida? He estado en las mejores pasarelas del mundo, soy la candidata idónea para su campaña, no encontrará a ninguna puta modelo como yo. -dijo la mujer con orgullo.
Darla estaba que echaba fuego por los ojos y la boca, no podía creer que existiera alguien que pudiera rechazarla tan abiertamente y, no solo eso, no podía creer