Tras tramitar toda la documentación necesaria, Dayana y Heinrich solo esperaban a que el pequeño Rui fuese a recoger sus cosas y despedirse de sus amigos, los cuales eran muchos, aunque, para el pequeño, lo que más le importaba era estar con su mamá.
Cuando por fin pudieron ver cómo Rui venía acompañado de una profesora, Dayana sonrió ampliamente, sintiendo una inmensa tranquilidad, aún no sabía qué es lo que el hombre a su lado había hecho, esperaba platicar con él tranquilamente cuando Rui fu