Dayana no podía creer que le hubieran dado acceso a hablar con la directora, entendía que ayer había llegado muy tarde. Ella aún no comprendía el poder que podía llegar a tener el hombre que ella había conocido; no sabía bien quién era, pero realmente se estaba sintiendo muy agradecida.
- Heinrich, de verdad, no tengo cómo agradecer todo lo que estás haciendo por mí. -dijo Dayana sinceramente.
- Dayana, el hecho de que vea cómo poco a poco te vas relajando me basta, no necesito nada más. -dijo