- Anya, ¿Cómo estás? -dijo el doctor Steven, su psiquiatra.
Anya tenía la mirada perdida en la ventana de la habitación, sus ojos estaban llenos de lágrimas. Al escuchar la pregunta, sonrió y dejó caer las lágrimas que tenía acumuladas.
- ¿Qué quiere que le diga, doctor? ¿Espera que le diga que estoy maravillosamente bien? -dijo Anya en forma irónica.
- Anya, nos preocupas a todos, Theo está haciendo todo lo humanamente posible por sobrellevar todo, pero si tú no nos ayudas, ¿Cómo podríamos ayud